Inversiones sostenibles Cuatro razones para el aumento de la inversión sostenible y de impacto

Cuatro razones para el aumento de la inversión sostenible y de impacto

La inversión sostenible es una inversión inteligente. El aumento de la inversión sostenible y de impacto refleja la creciente convicción de que lograr mejorar el mundo es una responsabilidad, así como una oportunidad de inversión.

Para comprender por qué las inversiones sostenibles se han prácticamente duplicado desde 20141), basta pensar en el futuro. La perspectiva de un mundo más seguro, saludable y próspero para 2030 (la ambición de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) interrelacionados de las Naciones Unidas), puede ser un gran motivador, pero no puede explicar por sí sola el crecimiento dinámico en este segmento de inversión.

Considerando que las inversiones sostenibles alcanzaron los USD $30.7 mil millones en 20181) está claro que más inversionistas están colocando sus capitales donde creen que puede marcar la diferencia.

En efecto, el auge relativamente repentino de la inversión sostenible y su próspero subconjunto, la inversión de impacto, puede atribuirse a la convergencia de cuatro factores.

1. Un mundo necesitado

La presentación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU en 2016 sirvió como un marco y un lenguaje para abordar los desafíos ambientales y sociales más apremiantes del mundo. En la actualidad, el esfuerzo por limitar el calentamiento global a 1.5 °C por encima de los niveles preindustriales (por debajo del umbral de 2 °C del Acuerdo de París de 2015) aún no ha dado frutos. Estas pocas décimas de grado importan, de acuerdo con los escenarios de riesgo climático del calentamiento global. Cuando se tienen en cuenta las proyecciones sobre el aumento de la demanda de energía y el crecimiento de la población, queda claro que seguir por el buen camino en cuanto al cumplimiento de dichos objetivos de la ONU requerirá una gran cooperación, compromiso y coordinación internacionales.

Sin embargo, la ONU estima una brecha financiera anual de $2.5 billones en estos objetivos tan solo en los países en desarrollo. Para cerrar esta brecha, existe una necesidad urgente de movilizar fondos para la transición a un mundo con bajas emisiones de carbono y resiliente al cambio climático. También es fundamental impulsar las empresas convencionales y las empresas emergentes que pueden ofrecer los productos, servicios y tecnologías adecuados para acelerar el cambio.

La inversión sostenible ayuda a la acción climática

El cambio climático es uno de los mayores desafíos que enfrenta el mundo. El aumento de la inversión sostenible indica que lograr mejorar el mundo es más que una responsabilidad: es una oportunidad.

2. Pasión por las inversiones con propósitos concretos

No es casualidad que el crecimiento de la inversión sostenible y de impacto coincida con la maduración de las generaciones Y y Z como inversionistas. Los millennials han mostrado gran interés en las causas ambientales y sociales, así como una gran tendencia a evaluar la efectividad de su compromiso.

Igual de reveladores son los resultados de una encuesta de Credit Suisse de 2018 realizada entre más de 200 líderes de la próxima generación, que muestran un impulso hacia las inversiones que pueden crear un impacto duradero para sus familias y para el bien común. A pesar de esto, aunque el 62 % de ellos expresó interés en la inversión de impacto, solo el 24 % tiene realmente inversiones de este tipo.

En parte, esto puede deberse a la falta de claridad, común entre otras categorías de inversionistas, acerca de dónde encaja la inversión sostenible y de impacto en un espectro entre la inversión tradicional y la filantropía pura. También abundan las percepciones erróneas sobre la liquidez y el riesgo de las inversiones de impacto. Al mismo tiempo, un número cada vez mayor de inversionistas, tanto privados como institucionales, quieren generar rendimientos financieros y un impacto positivo, con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU como punto de referencia.

3. Rendimientos financieros competitivos

Hoy en día, la inversión sostenible y de impacto cubre un espectro de estrategias que comienzan con la exclusión de empresas y sectores controvertidos del universo de inversión. La estrategia más positiva de la integración de los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza selecciona empresas que ofrecen buenos rendimientos en relación con estos aspectos. El objetivo es usar las perspectivas de riesgos y oportunidades relacionados con dichos aspectos junto con la investigación financiera para poder tomar decisiones de inversión mejor informadas.

Una estrategia de inversión sostenible ayuda a proteger los portafolios de inversión frente a los riesgos regulatorios, de reputación y legales relacionados con el clima. Las empresas que integran las prácticas ambientales, sociales y de gobernanza en su estrategia y operaciones suelen ser menos vulnerables y más atractivas para los inversionistas.

En cuanto a los rendimientos, la juventud relativa del sector de inversión sostenible explica la falta de parámetros e índices estandarizados. Sin embargo, un creciente conjunto de investigaciones confirma una correlación positiva entre el desempeño de la sostenibilidad corporativa y el rendimiento financiero, en todas las clases de activos y tanto en los mercados desarrollados como en los emergentes. El metaestudio más extenso hasta la fecha, de la Universidad de Hamburgo, examinó más de 2,200 estudios individuales. Más del 90 % de ellos no encontraron una correlación negativa entre la inclusión de factores ambientales, sociales y de gobernanza y el desempeño financiero corporativo, y la mayoría detectó un impacto favorable. El desarrollo de parámetros habilitados por la inteligencia artificial también es un buen augurio para un sector que ofrece rendimientos saludables, y hasta superiores.

En resumen, la inversión sostenible es simplemente una inversión inteligente. Además, la naturaleza de las finanzas cambiará a medida que la visión pública, gubernamental y de mercado del comportamiento corporativo sigue en evolución, con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza como una parte cada vez mayor de la evaluación del desempeño. El aumento de la inversión sostenible y de impacto refleja la creciente convicción de que lograr mejorar el mundo es una responsabilidad, así como una oportunidad de inversión.

4. Más opciones para lograr un impacto claro

El crecimiento más asombroso tiene lugar en la inversión temática relacionada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y la inversión de impacto, que se centra en soluciones cuantificables con grandes repercusiones. El mercado de inversión temática en dichos objetivos y la inversión de impacto sigue siendo pequeño en comparación con las estrategias de inversión sostenible más arraigadas. Sin embargo, existe un enorme potencial para movilizar capital hacia proyectos que generen rendimientos financieros y beneficien al medio ambiente y/o la sociedad.

La inversión temática y de impacto se dirige a las empresas cuya misión gira en torno a su contribución al cumplimiento de Objetivos de Desarrollo Sostenible específicos. La inversión de impacto pura va más allá; se centra en inversiones que muestran una contribución directa al impacto social o ambiental positivo, por ejemplo, al financiar el crecimiento de empresas que tienen repercusiones en los mercados privados o mediante la participación de los accionistas en valores cotizados.

Este tipo de inversión permite al inversionista, ya sea un individuo o una institución, comprometerse activamente con los innovadores. Estas empresas innovadoras o emergentes podrían estar impulsando el crecimiento económico descarbonizado y la economía circular; el nivel de compromiso varía desde la participación en la misión de la empresa hasta la propiedad activa.

La inversión de impacto se distingue por tres elementos principales:

  • La intencionalidad y la estrategia de cambio de un inversionista para generar impacto social y ambiental
  • La contribución clara y directa de un inversionista (también llamada "adicionalidad") al impacto de la empresa mediante el crecimiento financiero o la propiedad activa
  • La cuantificabilidad de los resultados del impacto (asegura que el impacto alcanzado sea cuantificable y se informe al respecto)

No sorprende que el capital privado y la deuda privada constituyan el núcleo del mercado de inversión de impacto, que ha crecido un 737 % entre 2014 y 2018 a más de USD $502 mil millones en activos2).

1) Global Sustainable Investment Review 2018
2) Informe de la Red de Inversión de Impacto Global 2019

 

Convierta su inversión en impacto positivo.

Contáctenos ahora