Invertir en ESG De la filantropía a ESG

De la filantropía a ESG

En los últimos años ha surgido un espectro de nuevas formas de inversión que tienden un puente entre la inversión puramente orientada a rentabilidades y la donación filantrópica orientada a los valores. La forma más adoptada de estas inversiones son las que persiguen objetivos financieros al tiempo que integran criterios ambientales, sociales y de gobierno (ESG).

Una forma de analizar los distintos enfoques ESG consiste en ordenarlos en un espectro desde ESG a la filantropía (ver ilustración). En un extremo la filantropía pura: dar sin esperar rentabilidad. En el otro extremo la inversión tradicional: maximizar la rentabilidad y nada más. Hay una variedad de grises entre estos extremos.

Fuente: Impact Advisory and Finance Departement, Credit Suisse

Las inversiones sostenibles se refieren a una estrategia de inversión que, a la hora de tomar decisiones de inversión, tiene en cuenta aspectos sociales, medioambientales y de gobierno (ESG, por sus siglas en inglés: Environmental, Social and Governance) y criterios de valoración tradicionales. El objetivo es generar rendimientos financieros atractivos y sostenibles. Las inversiones sostenibles suelen estar vinculadas a valores personales y pueden contribuir a aumentar la transparencia, mitigar los riesgos y obtener beneficios financieros satisfactorios, a la vez que fomentan un cambio social y medioambiental positivo acorde con los objetivos de desarrollo sostenible (SDG, por sus siglas en inglés: Sustainable Development Goals) de las Naciones Unidas.

Las inversiones de impacto se refieren a las inversiones que buscan generar un rendimiento financiero y, al mismo tiempo, crear un impacto social y medioambiental positivo y cuantificable. En Credit Suisse nos centramos en ofrecer a nuestros clientes inversiones de impacto que empiezan con una voluntad de impacto y un objetivo de rentabilidad basado en el mercado.

Cuando se analizan y arman carteras para clientes, Credit Suisse colabora con expertos de todo el banco en las áreas de sostenibilidad, inversión de impacto, análisis de inversión y gestión de cartera para aplicar una combinación de enfoques de inversión sostenible.

El controvertido enfoque de exclusión evita las inversiones en empresas que participan en industrias que pueden considerarse polémicas desde el punto de vista ambiental, social y de gobierno, como las armas automáticas. El enfoque basado en normas evita la inversión en empresas que no cumplen con la normativa internacional, tales como los Principios Básicos de Derechos Humanos.

Este enfoque identifica empresas con un buen desempeño a juzgar por los criterios ESG dentro del grupo de empresas comparables; para ello se evalúa su capacidad para resolver eficazmente los problemas ESG, tales como las emisiones de dióxido de carbono o las normas laborales. El perfil de sostenibilidad de una cartera puede mejorarse aún más mediante inversiones que apunten a actividades económicas sostenibles o con impacto, como la eficiencia energética, la conservación del agua y mejoras en educación y salud.