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En beneficio del planeta y de su cartera

Una estrategia de renta variable con impacto ambiental es una forma gratificante que permite a los inversores acceder a empresas cotizadas en bolsa que tienen posibles soluciones que se requieren con urgencia para los numerosos retos ambientales a los que se enfrentará la sociedad en las próximas décadas.

Según lo indicado por Forbes.com, los diez peores desastres climáticos de 2018 tuvieron un coste combinado de 85 000 millones USD. En los últimos años, el impacto financiero del cambio climático y la contaminación ambiental ha afectado considerablemente la economía mundial. Se requiere con urgencia una acción a gran escala para proteger el futuro de las próximas generaciones (véase el gráfico «El panorama de riesgos globales de 2020»). Esta situación exige una mezcla de soluciones que se puedan aplicar de manera eficiente a corto, medio y largo plazo.

Se considera que la probabilidad (eje x) de riesgos ambientales, tales como la pérdida de biodiversidad y la materialización de fenómenos meteorológicos extremos, es muy alta. Dado que también existe un alto potencial de daños irreversibles a largo plazo (eje y), las empresas que puedan ofrecer soluciones urgentes para dichos problemas podrán brindar rendimientos atractivos a largo plazo.

El panorama de riesgos globales de 2020

Las emisiones de carbono alcanzan su máximo histórico

Según el Informe sobre la disparidad en las emisiones de 2019 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero alcanzaron un máximo histórico de 55,3 gigatoneladas métricas en 2018. Incluso si todos los países cumpliesen con sus contribuciones determinadas a nivel nacional, en virtud del Acuerdo de París, nos estaríamos aproximando a un aumento de temperatura del 3,2 °C. Para alcanzar el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 °C, se deberán reducir las emisiones en un 7,6% cada año entre 2020 y 2030.1

La economía circular todavía está en ciernes

El impacto significativo del sector manufacturero en el medio ambiente (las emisiones de CO2, el consumo de energía y agua, y la generación de residuos) es fuente de llamadas recurrentes a una economía circular. Las emisiones provenientes de la producción y reutilización de cemento, acero, plástico y aluminio, por ejemplo, se podrían reducir un 40% para 2050 si se adoptasen los principios de la economía circular. En la producción de alimentos, las emisiones podrían reducirse a la mitad para 2050, según las estimaciones de la Fundación Ellen MacArthur.2 En 2016 la fundación acaparó titulares cuando pronosticó que en 2050 la cantidad de plástico podría ser mayor que la cantidad de peces en los océanos del mundo.3

Emisiones antropógenas globales de CO2

Fuente: Agencia Internacional de la Energía, datos y estadísticas, emisiones de CO2 por fuente de energía, 2017

Tal como lo ilustra el gráfico «Emisiones antropógenas globales de CO2», los siguientes sectores tienen más probabilidades de reducirlas: electricidad/calefacción, transporte, industria y edificios residenciales. Estos cuatro sectores combinados representan más del 90% de las emisiones de CO2 a nivel mundial.

Las medidas que toman las personas en su vida cotidiana están muy bien, pero no basta con conducir menos o reducir el consumo de carne. Si queremos crear un impacto positivo con verdadera eficacia, debemos centrarnos en obtener resultados importantes lo más rápido posible. En ciertas áreas ya existen algunos enfoques muy interesantes, como la infraestructura sostenible y el uso eficiente de recursos. En cambio, pasará un tiempo antes de que veamos la implementación a gran escala de otros enfoques, p. ej., la economía circular, tecnologías como la captura de carbono y el uso a gran escala de pilas de combustible de hidrógeno (véase la figura «Hoja de ruta del impacto»).

Hoja de ruta del impacto

La transformación de valores

Por lo menos no cabe duda de que los datos y las cifras alarmantes han iniciado una transformación de los valores en toda la sociedad y en todas las generaciones. Esto está siendo sustentado y acelerado por reglamentos y programas políticos. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, El Acuerdo de París de 2015 (la continuación del Protocolo de Kioto de 1997), el Pacto Verde de la Comisión Europea y la Taxonomía de la UE (un sistema de clasificación para las actividades sostenibles) han establecido objetivos y el camino a seguir.

Si bien este camino está plagado de enormes desafíos, estos presentan oportunidades atractivas para empresas e inversores por igual. Cada vez más empresas se están especializando en productos y servicios que solucionan problemas ambientales o reducen significativamente su impacto negativo. Los nuevos modelos de negocio de este tipo de empresas permiten a los inversores participar en posibles fuentes de rendimiento que antes eran muy difíciles de aprovechar.

Renta variable con impacto ambiental: hechos, no palabras

Las primeras preguntas que vienen a la mente de los inversores son cómo encontrar dichas empresas y cómo invertir en ellas a la vez que se mantiene una diversificación razonable del riesgo. Tras haber oído muchas veces este tipo de preguntas, Credit Suisse Asset Management ha asumido el reto y ha desarrollado un innovador enfoque de inversión. Este abarca a empresas cotizadas en bolsa especializadas en desarrollar soluciones para problemas como el crecimiento incesante de la población, la escasez cada vez mayor de recursos naturales, las montañas de residuos y las altas emisiones de gases de efecto invernadero.

Nuestro enfoque consiste en identificar inversiones que aprovechen estos temas críticos para la salud del planeta y que pueden generar rendimientos financieros atractivos en el proceso,

comenta Marisa Drew, CEO de Impact Advisory and Finance en Credit Suisse.

El enfoque en estas nuevas áreas refleja el hecho de que las empresas en segmentos de negocio consolidados están cada vez más presionadas por la normativa medioambiental y un cambio generacional de los valores. Por lo general, el enfoque de inversión está en las empresas de pequeña y mediana capitalización. Dado que no se suelen encontrar empresas de este tamaño en las carteras convencionales, nuestro objetivo es aprovechar las fuentes de rendimiento a las que no se ha accedido anteriormente, aumentando de este modo la diversificación.

La inversión exclusiva en empresas con negocios que generan impacto solucionando los problemas que realmente preocupan a la gente está creando un interés extraordinario entre nuestros clientes. Y para nuestra próxima generación de clientes, esto se está convirtiendo en la norma,

explica Marisa Drew.

El potencial es enorme. Según las estimaciones del Foro Económico Mundial (FEM), el volumen combinado de los mercados en su conjunto alcanzará previsiblemente 26 bill. USD en 2030. Además, los inversores pueden esperar un informe más amplio, incluido un informe sobre el impacto. Además de las cifras habituales de rendimiento financiero, un informe sobre el impacto establece la manera cómo los negocios individuales ayudan a solucionar los problemas ambientales. El informe sobre el impacto tiene como objetivo ilustrar el avance tangible a medio y largo plazo.

La peor amenaza para nuestro planeta es la creencia de que otra persona lo salvará.

Robert Swan, explorador polar y ecologista: la primera persona en caminar sin ayuda por los Polos Norte y Sur.

Las inversiones se realizan en todo el mundo. Sin embargo, debido a la posición privilegiada que ocupan las empresas del norte de Europa en el ámbito de soluciones ambientales innovadoras, Europa desempeña un papel fundamental en relativo detrimento de EE. UU. El resultado es una distribución prácticamente equitativa del espectro de inversiones en EE. UU., Europa y en las regiones del resto del mundo (RoW). Para garantizar el mejor posicionamiento posible de la cartera en todo momento, cada empresa del espectro de inversiones se asigna a uno de cuatro subgrupos.

Los subgrupos son:

  • Infraestructura sostenible
  • Recursos
  • Mitigación de residuos
  • Tecnologías de reducción de carbono

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